La sorpresa: comprar en España cuesta más caro en impuestos que en casi toda América Latina
El precio del metro cuadrado se compara siempre; los costes de la operación, casi nunca — y ahí España es de las caras. Sobre una vivienda usada de 250.000 €, el comprador español paga entre un 6 y un 14 % en impuestos y gastos según la comunidad. En buena parte de América Latina, la misma operación cierra por menos de la mitad:
| País | Costes del comprador (rango típico) | Piezas principales |
| España | 6 % – 14 % | ITP 4-13 % según comunidad (u obra nueva: IVA 10 % + AJD) + notaría, registro y gestoría |
| Argentina | 5 % – 8 % | Sellos (3,5 % CABA, compartido), escribano 1,5-2 %, inscripción |
| México | 4 % – 8 % | ISAI/traslado de dominio 2-6 % según estado, notario y registro |
| Brasil | 3 % – 5 % | ITBI municipal 2-3 %, cartório y registro ~1-2 % |
| Colombia | 2 % – 3 % | Registro 0,67 % + beneficencia 0,29 % + notaría 0,27 % (tarifas 2026) y gastos |
| Chile | 1 % – 2,5 % | Impuesto al mutuo 0,8 % (si hay crédito), conservador y notaría |
Rangos orientativos para vivienda usada comprada por persona física; varían por ciudad/estado y por si hay hipoteca. España calculada con los motores de esta web; América Latina con tarifas oficiales y guías notariales locales de 2025-2026.
Cómo leerlo (y cómo no)
La lectura correcta no es "España cara, Latinoamérica barata", sino que los sistemas cobran en momentos distintos. España concentra el golpe en la compra — el ITP es la mayor factura territorial del país — pero después no hay imputada para el residente y la plusvalía municipal se paga solo al vender. Buena parte de América Latina cierra barato y cobra por el camino: prediales que suben, avalúos que se actualizan, o la inflación haciendo su propio trabajo con las tasaciones. Y para el no residente latinoamericano en España, el orden se invierte: la compra cuesta lo mismo que a un español, pero el mantenimiento fiscal del piso (IRNR al 24 %) no existe en la mayoría de sus países de origen — la guía de compra lo desglosa.
Dos consecuencias prácticas. Primera: en España la comunidad elegida importa más que en ningún país de la tabla — entre el País Vasco y Cataluña hay 15.000 € de diferencia en la misma casa de 250.000 €, más que todo el coste de cierre en Bogotá o Santiago. Segunda: los costes altos de entrada castigan la compra especulativa de corto plazo — comprar y vender en España en menos de 4-5 años rara vez recupera los costes de las dos operaciones. El análisis del ITP comunidad a comunidad pone los números españoles exactos.
Guía orientativa con reglas 2025/26 simplificadas. Proyecto independiente, sin bancos ni partidos. No es asesoramiento fiscal ni migratorio.