Tu pensión te sigue — y Hacienda la espera
Al hacerte residente fiscal en España (más de 183 días), tributas aquí por tu renta mundial, y eso incluye la pensión que cobras de México, Argentina, Colombia o donde hayas cotizado. La regla general de los convenios que España tiene firmados con los grandes países de la región es que las pensiones privadas y de la seguridad social tributan donde resides — es decir, en España, dentro del IRPF como rendimiento del trabajo, con la escala progresiva y los mínimos por edad (más generosos desde los 65 y los 75). La excepción habitual son las pensiones públicas de funcionario, que suelen tributar solo en el país que las paga. Cada convenio tiene su letra: verifica el tuyo en la guía de convenios.
El error clásico: "como ya me retienen allá, aquí no declaro"
Es el fallo que más sanciones ha causado entre jubilados retornados. La pensión extranjera llega sin retención española, y eso — lejos de eximirte — baja el umbral que te obliga a declarar: sin retenedor español, la obligación de presentar Renta aparece con ingresos muy inferiores a los 22.000 € del pensionista local. Si además el convenio da a España el derecho a gravar y tu país retuvo algo, lo que corresponde es declararlo aquí y aplicar la deducción por doble imposición, no ignorarlo. España tuvo que abrir un proceso extraordinario en 2015 para regularizar a miles de emigrantes retornados que no lo sabían; la lección quedó cara.
La otra mitad: sumar años cotizados en dos orillas
Si trabajaste en ambos lados del Atlántico, el Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social y los convenios bilaterales permiten totalizar periodos: los años cotizados en tu país cuentan para alcanzar los 15 que exige la pensión contributiva española (y viceversa) — cada país paga después su parte proporcional. Es un derecho que se pide, no que llega solo: la solicitud se presenta ante la Seguridad Social del país donde resides señalando los periodos del otro. Para estimar qué pensión española generarían tus años aquí, la calculadora de pensión aplica las reglas de 2026.
El presupuesto realista del jubilado que llega
Tres números para la hoja de cálculo. Uno: tu pensión bruta extranjera pasada por el IRPF español — con 24.000 € anuales y los mínimos de mayor de 65, el tipo efectivo queda muy por debajo del general, pero no es cero. Dos: si mantienes vivienda en tu país, alquilada o vacía, esa renta también viene a la declaración española (con el crédito por lo pagado allá). Tres: el patrimonio que superará los umbrales españoles — el impuesto de patrimonio arranca en 700.000 € con la vivienda habitual parcialmente exenta, y varias comunidades lo bonifican al 100 %: la comunidad donde te empadrones vuelve a ser una decisión fiscal, como muestra el comparador regional.
Guía orientativa con reglas 2025/26 simplificadas. Proyecto independiente, sin bancos ni partidos. No es asesoramiento fiscal ni migratorio.